En Grupo Duralitte ofrecemos procesos especializados que aumentan la resistencia y prolongan la vida útil de piezas metálicas, reduciendo el desgaste y mejorando la estabilidad dimensional.
Consiste en el enfriamiento a -80 °C para eliminar la austenita retenida. Muy recomendable en piezas como engranajes, pistas de rodamientos, baleros y piñones. Se integra con procesos de templado y control criogénico completo para maximizar las propiedades del material.
Aplicado a herramientas y carburo de tungsteno. Su objetivo es aumentar la vida útil de las piezas entre un 20% y un 200%, dependiendo de la aplicación.
Realizamos distintos tipos de pruebas para evaluar y garantizar la resistencia de los materiales. Entre ellas se incluyen pruebas de esfuerzos residuales, métodos de trepanación y barrenación, así como pruebas criogénicas con medición en tiempo real.